Qué lleva una invitación de boda digital
Lo mismo que una impresa, más todo lo que el papel no puede hacer. Cada diseño ya trae el espacio para cada dato; tú solo escribes.
- Nombres de los novios y una frase de apertura («Nos casamos», «Hemos decidido unir nuestras vidas»…).
- Fecha, hora y cuenta regresiva que corre sola hasta el gran día.
- Ceremonia y recepción por separado, cada una con su botón «Cómo llegar» a Google Maps.
- Código de vestuario con paleta de colores sugerida (y los colores que prefieren evitar).
- Mesa de regalos, lluvia de sobres o datos bancarios, si quieren incluirlos.
- Padres y padrinos, cuando la tradición lo pide.
- Botón para agregar la boda al calendario del invitado (Google o iPhone).
- Confirmación de asistencia con lista en tiempo real (plan Premium).
Por qué cada vez más parejas eligen la invitación digital
Una invitación impresa de calidad cuesta entre 3 y 8 dólares por unidad, más el envío. Con 120 invitados, eso supera fácilmente los 500 dólares. Una invitación digital cuesta lo mismo para 10 que para 1.000 invitados, llega en segundos a familiares en otros países y no se pierde en un cajón.
Además resuelve el dolor de cabeza de la confirmación: en lugar de perseguir a cada invitado por chat, cada uno responde en un formulario y ustedes ven la lista con nombres, número de acompañantes y mensajes.
Cuándo enviar la invitación de boda
Lo habitual es enviar un «guarda la fecha» entre 6 y 8 meses antes (más si hay invitados que deben viajar) y la invitación formal entre 6 y 8 semanas antes. Pide la confirmación con unas 3 semanas de margen: es lo que necesita el lugar para cerrar el número de platos.
Con una invitación digital pueden hacer las dos cosas con el mismo enlace: primero la comparten con la fecha y luego actualizan los detalles. Los invitados siempre ven la versión más reciente.







































































